Cocooning

Un poquito de calor, por favor

Sí, hasta en París el invierno puede resultar un tanto incómodo. Mademoiselle Lili conoce lugares donde entrar en calor.


Me encanta el invierno, aunque realmente solo durante la Navidad y el año nuevo. La iluminación navideña de París es espectacular y crea ese ambiente cálido en las calles. Los Campos Elíseos, las grandes avenidas, las calles de compras, … todo se viste de color, haciendo de la noche, el día. Pero llega enero y, más o menos a finales, se acaba todo. Las calles vuelven a su estado normal - frías y oscuras. Evito incluso las terrazas de mis cafés favoritos. Sí, se calientan con las famosas estufas exteriores, las llamadas setas, que solo fríen el cuero cabelludo y te iluminan de forma natural las mejillas, pero los pies siguen como cubitos de hielo.   

Desde hace un tiempo, mis amigas y yo tenemos un plan alternativo. En los fines de semanas fríos, nos buscamos un oasis calentito, un lugar donde todo el cuerpo entra en calor; de pies a cabeza. Piscine de la Butte aux Cailles no solo es una de las piscinas públicas más bonitas de la ciudad, sino que además dispone de una fuente termal propia que obviamente necesita mucho menos cloro que las demás piscinas. Es una piscina cubierta Art-Déco de los años 20 y declarada como monumento histórico. Fue restaurada en el año 2014. Debajo de su cúpula principal está la piscina interior, con un agua a temperatura constante de 28 grados y 33 metros de largo para ejercer cómodamente la natación. Desde hace poco, la piscina exterior también se puede usar durante todo el año. Nosotras tuvimos suerte ya que la tuvimos casi en exclusiva para nosotras. Fue una experiencia única; nadar en el exterior con un agua especialmente caliente. El vapor creaba una niebla curiosa que a duras penas nos dejaba contemplar el bonito cielo de Paris. (www.paris.fr)

Pero para el verdadero Cocooning, elegimos uno de los múltiples Hammams que ofrece París. Desde mi punto de vista, uno de los mejores en calidad/precio es el Hammam Medina Center. Por 59 € se puede huir durante un rato del crudo invierno. Cubiertos de un albornoz cálido puedes dejarte mimar durante toda la noche o toda una tarde. Dispone de diferentes piscinas y saunas, puedes degustar múltiples variedades de tés y dulces orientales y las masajistas te atienden con agradables masajes realizados con aceite de almendras. Aunque a mi sinceramente, casi me hubiese bastado quedarme todo el tiempo tumbada en los bancos de mármol calientes; me generan una profunda relajación.

(www.hammam-medina.com)

También hay opciones para aquellos que lo prefieren más moderno y urbano. Day-Spa L’Echappée. El “Bijou” se esconde en un patio interior de un antiguo atelier. Te sientes como si estuvieras en un Loft privado de un famoso diseñador. Los recepcionistas se ocupan de que el aforo sea siempre lo más reducido posible. Dispone de 2 saunas diferentes, diversas ofertas de tratamientos y masajes y una piscina espectacular con múltiples chorros de agua. Por 35 € se puede disfrutar de este Spa el tiempo que se desee. Sus hamacas invitan a disfrutar de un momento relajado leyendo una revista o un libro, tomando un té y olvidarse por un momento el mundo exterior; gris y frío.     

(www.lechappee.com)

© Silke Bender